Puntos Fuertes :
- Un bello viaje a Ladakh, el Tíbet Indio del Himalaya. Corto pero con mucha variedad.
- Trekking por el valle del río Markha, senderos poco transitados.
- Buena oportunidad de visitar monasterios budistas y conocer la cultura tibetana.
Ladakh, el llamado Tibet Indio, nos ofrece una rica cultura budista y unos paisajes auténticos del Himalaya. A lo largo del trekking del valle de Markha, visitamos pequeños pueblos ladakís, monasterios budistas y descubrimos la grandeza de este entorno desértico de alta montaña.
Viaje corto y muy variado que reúne: budismo tibetano, alta montaña, aventura…
Situado detrás de la cadena principal del Himalaya y la del Zanskar, el conjunto de Ladakh se presenta como un desierto montañoso donde puede transcurrir largo tiempo sin que caiga una gota de lluvia. La altura y la extremada sequedad se conjuran para que el aire esté casi totalmente desprovisto de humedad; a veces, la escasa lluvia se evapora antes de llegar al suelo. Allí habitan algunos nómadas – una de las razas más esforzadas del mundo – criando yaks y corderos, rebaños que se encuentran a merced del mortífero granizo y de los ataques de los numerosos lobos que también devoran bies, musmones y kiangs – caballos salvajes de Tíbet llamados equivocadamente asnos – que viven en las altiplanicies, Los valles, gracias al riego y a la abundancia de rayos ultravioleta, producen trigo, cebada y guisantes.
Ecológicamente, Ladakh es una de las regiones más singulares de nuestro planeta y de temperaturas más extremas (45 grados sol y 20 grados sombra); posee el nivel hidrométrico más bajo y los rayos ultravioleta más fuertes. Debido a ello, presenta una fauna, una flora e incluso una humanidad particulares.
Viaje corto y muy variado que reúne: budismo tibetano, alta montaña, aventura…
Situado detrás de la cadena principal del Himalaya y la del Zanskar, el conjunto de Ladakh se presenta como un desierto montañoso donde puede transcurrir largo tiempo sin que caiga una gota de lluvia. La altura y la extremada sequedad se conjuran para que el aire esté casi totalmente desprovisto de humedad; a veces, la escasa lluvia se evapora antes de llegar al suelo. Allí habitan algunos nómadas – una de las razas más esforzadas del mundo – criando yaks y corderos, rebaños que se encuentran a merced del mortífero granizo y de los ataques de los numerosos lobos que también devoran bies, musmones y kiangs – caballos salvajes de Tíbet llamados equivocadamente asnos – que viven en las altiplanicies, Los valles, gracias al riego y a la abundancia de rayos ultravioleta, producen trigo, cebada y guisantes.
Ecológicamente, Ladakh es una de las regiones más singulares de nuestro planeta y de temperaturas más extremas (45 grados sol y 20 grados sombra); posee el nivel hidrométrico más bajo y los rayos ultravioleta más fuertes. Debido a ello, presenta una fauna, una flora e incluso una humanidad particulares.







